¡Desafío 2015 logrado: Hortensias en el jardín!

Se nos va este año 2015, dejando atrás 12 meses llenos de recuerdos, aprendizajes, sueños cumplidos y algunos por cumplir. Si bien a principio de cada año uno se propone lograr ciertas metas en el transcurso de los meses venideros,  es muy probable que surjan desafíos e inconvenientes que no siempre permitan que nuestros propósitos se lleguen a término. Sin embargo, en esta feliz ocasión queremos contarles de un desafío que teníamos pendiente en el jardín, el cual sí pudimos cumplir este 2015: producir HORTENSIAS para poder ofrecerles a nuestros queridos clientes.

 

La hortensia es un arbusto caducifolio que mide 1,5 m aproximadamente, caracterizada por sus grandes flores de distintos colores, los que van desde el blanco al azul, dependiendo de la acidez del suelo en que se encuentre. Su nombre científico -“hydrangea”-  viene del griego y significa bebedora de agua, lo que nos da una primera idea de los cuidados que necesitará esta planta, ya que debe mantenerse en un lugar con suelo húmedo y a la sombra o semi sombra, para protegerla de los grandes calores estivales.

 

Como dijimos anteriormente, este arbusto destaca principalmente por sus vistosas flores cuyo color puede modificarse de manera artificial según los gustos de cada uno. Para obtener  un color azul intenso necesitamos un sustrato ácido que tenga un pH entre 4.0 y 5.5; mientras que si queremos hortensias rosadas debemos buscar un pH entre 6.0 y 6.5. Es por eso que en primer lugar, debemos volver ácida la tierra en que se encontrarán, agregando ácido cítrico, vinagre, sulfato de hierro, entre otros.

FLORACIÓN AZUL: Una vez que logramos obtener un pH menor que cinco, se debe aplicar el sulfato de aluminio para potenciar la floración azul, y a la hora de fertilizar, es recomendable hacerlo con abonos ricos en potasio.

FLORACION ROSADA: En nuestra zona este es el color natural que toman estas flores debido al agua alcalina con la que regamos nuestras plantas, disminuyendo el pH del sustrato en que se encuentran, aunque también se puede agregar nitrato de calcio si se desea. Como abono se recomienda un fertilizante rico en nitrógeno y fósforo.

 

Si bien aquí les dejamos la teoría en el manejo de los colores, ¡los invitamos a experimentar directamente en el jardín y a compartir con nosotros sus propios consejos para potenciar la belleza de estos magníficos ejemplares!